8’00 h. Me levanto, café
humeante y baguette con aceite ¡magnifique!
Me paso la mañana trabajando
en los “souvenires”, corto, pego, pinto y sujeto con alambre fino de cobre.
A las 14’00 h. despedimos a
Marta, Elena y Alicia en la Gare
de Metz, con la emoción se me ha olvidado hacer una foto de despedida. Bon
voyage!
Carmen&Carmen comen algo
y se van de visita a talleres, casas de artistas, cafés y galerías, sitios muy
diversos pero llenos de arte.
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| Trinitaires |
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| Casa de la artista Marie-Pierre Gantzer |
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| Fisgando |
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| Cocina de Marie-Pierre, te ofrecen un té si quieres |
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| Estoy encantada |
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| Menos encantada, taller de unas pintoras algo pijas |
Entramos en Cour Ste Croix, un patio lleno de espacios de artistas, me recuerdan la calle Castelar, el Pasaje Mayol o la actual Casa de Artesanos de San Luis, destilan trabajo y me gustó especialmente los talleres de dos escultores.
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| Esculturas por los patios-tejados |
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| Talleres llenos de muebles vintages y plantas |
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| Taller de escultor-soldador con todas las herramientas |
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| Taller de escultor ahora no me acuerdo como se llama |
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| Casa-taller del escultor |
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| Un descanso |
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| El consabido reflejo |
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| Charo! la escultura en proceso, ¡Qué haríamos sin cinta de carrocero y el no más clavos! |
Carmen me presento a la Galerista Patricia Gérardin y resultó ser la persona que ayer se encargó de buscarme guía para la visita.
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| Galeria Bottega donde Carmen va hacer las prácticas |
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| Escaleras de madera llenas de dibujos de Bottega |
Nos recibe Méa Marjorie, que resulta ser ilustradora y tiene expuesto entre los libros sus dibujos. Es una persona jovial y sonriente, nos encantó conocerla, volveré en los próximos días.
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Libreria Le Seuil du Jardín
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| Mil detalles |
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| Las ilustraciones entre los libros |
Galería Octave Cowbell, me comenta Carmen que es la más antigua de Metz, pues se ha quedado sin puerta.
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| Entrando a una galería por la ventana |
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| Saliendo de la misma |
La tarde ha sido muy
productiva, hemos visto cosas que nos han encantado y otras no tanto, pero todo
muy interesante y sobre todo la posibilidad de hablar con los autores y
preguntar, Carmelocotón se convierte en mi traductora.
Hemos subidos escaleras,
bajado a bodegas, entrado en cafés y por una ventana, quien da más. Me he
llenado la cabeza con las tendencias de arte de Metz,: fotografías, esculturas, vídeos pintura, cerámica, instalaciones, origami, grabados, serigrafías,
acuarelas…
Tan divertido como cuando se
han hecho en Sevilla…solo que ahora vamos de precario y parece que el arte es
un lujo prescindible en tiempos de crisis…y no me voy a liar que me enveneno.
Hasta mañana,
Carmen